
© de la imagen: Glo
Desde el pasado día 8 de agosto al anochecer, ratones y ratas de la ciudad de Gomitolia que tuvieran un mínimo aprecio por su vida pasaron a tener vetado el acceso a los alrededores de la plaza del Lapislázuli. Centenares (si no miles) de gatos de diversa raza, edad y procedencia ocuparon todas y cada una de las viejas losetas azules que pavimentan el suelo de la emblemática plaza, testigo mudo de infinidad de guerras y sucesos trágicos a lo largo de sus varios siglos de historia. La razón de esta insólita reunión felina sigue siendo aún a día de hoy desconocida.